El software puede perjudicar su salud
¿Debemos protegernos del software?. ¿Existe una necesidad "vital"?. En otras palabras, ¿la informática puede matarnos?. En este artículo podemos ver cómo, a pesar de los intentos de invisibilizar la trascendencia de las decisiones que toman los profesionales de la informática, en el contexto internacional hay instituciones alzando su voz y, lo que es más importante, probando que nuestra seguridad física cada vez depende más de la informática y sus profesionales.
El software puede perjudicar gravemente a su salud.
Con este titular, el 23 de julio El País se hacía eco de la necesidad, cada día más acuciante, de regular la actividad informática o, al menos, aquellos trabajos que puedan afectar la salud y/o seguridad de las personas.
Ahí es precisamente dónde está actualmente el debate en los foros profesionales ya que el Gobierno, a raíz de la transposición de la Directiva de Servicios, ha indicado que sólo mantendrá los visados, e incluso la colegiación, de los colegios cuyas profesiones tengan ese carácter "vital". Esta noticia es un buen ejemplo de actividades, como la sanitaria, donde la informática juega ese papel.
Según la noticia, los fallos del software en aparatos médicos, como marcapasos, van a ser una creciente amenaza para la salud pública, según el informe de Software Freedom Law Center (SFLC) que ha sido presentado hoy en Portland (EE UU) en la Open Source Convention (OSCON).
La ponencia ‘Killed by Code: Software Transparency in Implantable Medical Devices’ (Muerto por el código: Transparencia de software en los dispositivos médicos implantables) aborda el riesgo potencialmente mortal de los defectos informáticos en los aparatos médicos implantados en las personas. El trabajo plantea la necesidad de que los pacientes y los médicos tengan más información de esos aparatos y de que exijan que lleven software de código libre y abierto. La OSCON es una reunión de expertos en software libre.
"Los resultados del trabajo son importantes para cualquier persona que tenga un amigo o familiar con un marcapasos o con bombas de insulina ", según Karen Sandler, director de SFLC. "Necesitamos una revisión de la seguridad del código que se ejecuta en estos aparatos. Las autoridades sanitarias deben exigir a sus fabricantes, el código fuente para su revisión y custodia”.
Según SFL, millones de personas con condiciones crónicas del corazón, epilepsia, diabetes, obesidad, e incluso la depresión depende de implantes, pero el software permanece oculto a los pacientes y sus médicos. A pesar de que hay casos de fallos críticos por defectos de código fuente, éste se considera propiedad exclusiva de sus fabricantes y casi nunca se revisa preventivamente por las autoridades sanitarias.
En 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos eliminó la única garantía que tenía el consumidor para demandar por negligencia en la fabricación de partes de un aparato.
El documento de la SFLC pide que se audite el código fuente de los productos sanitarios. La investigación indica que la transparencia de software haría los dispositivos menos vulnerables a los hackers maliciosos y brechas de seguridad y a la población menos vulnerable a la negligencia de las empresas que los venden.
La SFLC recuerda graves fallos informáticos ocurridos en otros campos, como en elecciones, en la fabricación de coches, en las líneas aéreas comerciales o en los mercados financieros. En su opinión, estas vulnerabilidades sólo pueden resolverse con la transparencia del software libre.
El software puede perjudicar gravemente a su salud.
Con este titular, el 23 de julio El País se hacía eco de la necesidad, cada día más acuciante, de regular la actividad informática o, al menos, aquellos trabajos que puedan afectar la salud y/o seguridad de las personas.
Ahí es precisamente dónde está actualmente el debate en los foros profesionales ya que el Gobierno, a raíz de la transposición de la Directiva de Servicios, ha indicado que sólo mantendrá los visados, e incluso la colegiación, de los colegios cuyas profesiones tengan ese carácter "vital". Esta noticia es un buen ejemplo de actividades, como la sanitaria, donde la informática juega ese papel.
Según la noticia, los fallos del software en aparatos médicos, como marcapasos, van a ser una creciente amenaza para la salud pública, según el informe de Software Freedom Law Center (SFLC) que ha sido presentado hoy en Portland (EE UU) en la Open Source Convention (OSCON).
La ponencia ‘Killed by Code: Software Transparency in Implantable Medical Devices’ (Muerto por el código: Transparencia de software en los dispositivos médicos implantables) aborda el riesgo potencialmente mortal de los defectos informáticos en los aparatos médicos implantados en las personas. El trabajo plantea la necesidad de que los pacientes y los médicos tengan más información de esos aparatos y de que exijan que lleven software de código libre y abierto. La OSCON es una reunión de expertos en software libre.
"Los resultados del trabajo son importantes para cualquier persona que tenga un amigo o familiar con un marcapasos o con bombas de insulina ", según Karen Sandler, director de SFLC. "Necesitamos una revisión de la seguridad del código que se ejecuta en estos aparatos. Las autoridades sanitarias deben exigir a sus fabricantes, el código fuente para su revisión y custodia”.
Según SFL, millones de personas con condiciones crónicas del corazón, epilepsia, diabetes, obesidad, e incluso la depresión depende de implantes, pero el software permanece oculto a los pacientes y sus médicos. A pesar de que hay casos de fallos críticos por defectos de código fuente, éste se considera propiedad exclusiva de sus fabricantes y casi nunca se revisa preventivamente por las autoridades sanitarias.
En 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos eliminó la única garantía que tenía el consumidor para demandar por negligencia en la fabricación de partes de un aparato.
El documento de la SFLC pide que se audite el código fuente de los productos sanitarios. La investigación indica que la transparencia de software haría los dispositivos menos vulnerables a los hackers maliciosos y brechas de seguridad y a la población menos vulnerable a la negligencia de las empresas que los venden.
La SFLC recuerda graves fallos informáticos ocurridos en otros campos, como en elecciones, en la fabricación de coches, en las líneas aéreas comerciales o en los mercados financieros. En su opinión, estas vulnerabilidades sólo pueden resolverse con la transparencia del software libre.
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